Método
El test de Rorschach consta de diez láminas compuestas por manchas de tinta sobre un fondo blanco. De estas láminas, cinco son acromáticas, es decir, en blanco y negro, y las otras cinco son en colores, de las cuales dos en rojo y negro y otras tres presentan múltiples colores en variadas tonalidades (rojos, verdes, azules, etc). Estas láminas poseen una morfología vaga por lo que resultan especialmente sugerentes. Las láminas son presentadas de manera sucesiva a un sujeto preguntándole lo que ve en ellas y cómo y dónde manifiesta lo observado. La instrucción que recibe el examinado varía en dependencia de la escuela. Algunos autores, comenzando por el propio Rorschach, proponen una introducción neutra, breve y directa, sin mayores explicaciones, en la que el administrador entrega la lámina y pregunta: «¿Qué puede ser esto? ¿Qué le parece que es?» Otros autores, como Klopfer, sugieren introducir las láminas con mayor despliegue explicativo sobre lo que se espera que el examinado haga con ellas: «Con estas láminas de manchas de tinta la gente ve toda clase de cosas. Ahora dígame lo que usted ve, lo que podría ser esto para usted;en qué lo hace pensar».
Las láminas se van entregando sucesivamente, en su orden preestablecido, todas en la misma orientación (número de la lámina arriba a la derecha). El examinado puede rotar las láminas y el administrador debe protocolizar siempre la posición en que ha sido vista una figura para su posterior interpretación.



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